El baclofeno actúa a nivel del sistema nervioso central, principalmente en la médula espinal. Su mecanismo de acción consiste en inhibir la transmisión de señales nerviosas que provocan la contracción excesiva de los músculos, ayudando a regular la actividad muscular anormal.
Al modular estas señales, contribuye a:
- Reducir los espasmos musculares.
- Disminuir la rigidez y la resistencia al movimiento.
- Mejorar la movilidad y el control muscular.
Este efecto es especialmente útil en pacientes con esclerosis múltiple, lesiones de la médula espinal y otros trastornos neurológicos que cursan con espasticidad.









