En el ámbito reumatológico, la azatioprina se utiliza como inmunosupresor de uso selectivo, principalmente en casos específicos o refractarios. Sus indicaciones clínicas incluyen:
- Artritis reumatoide, en pacientes que no responden o no toleran FAME convencionales
- Lupus eritematoso sistémico
- Otras enfermedades autoinmunes con inflamación crónica persistente
Su objetivo terapéutico es reducir la actividad del sistema inmunológico, controlar la inflamación sostenida y limitar el daño progresivo en tejidos y órganos.







