Su funcionalidad lo convierte en un pilar en el tratamiento de:
- Cánceres hematológicos: Principalmente, el linfoma no Hodgkin (LNH), incluyendo tipos agresivos y de bajo grado, y la leucemia linfática crónica (LLC). Se utiliza tanto en monoterapia como, más frecuentemente, en combinación con quimioterapia (por ejemplo, el esquema R-CHOP).
- Enfermedades autoinmunes: Su capacidad para modular el sistema inmune lo hace clave para controlar condiciones como la artritis reumatoide (especialmente en casos refractarios a otras terapias), granulomatosis con poliangeítis (GPA), poliangeítis microscópica (MPA), y el pénfigo vulgar.
Dada su importancia vital y su naturaleza biológica compleja, muchos pacientes en México buscan activamente información precisa sobre su precio, presentaciones disponibles y las opciones confiables para acceder a este tratamiento de manera continua.









