Remicade se clasifica como medicamento biológico, anticuerpo monoclonal e inhibidor del factor de necrosis tumoral alfa (anti-TNF). Los fármacos anti-TNF actúan de manera dirigida sobre mecanismos clave del sistema inmunológico implicados en la inflamación crónica de la artritis reumatoide, por lo que forman parte de terapias especializadas indicadas en casos moderados a graves de la enfermedad.
El infliximab es un anticuerpo monoclonal diseñado para unirse al factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), una citocina que desempeña un papel central en la inflamación articular, la destrucción del cartílago y el daño óseo característicos de la artritis reumatoide.
Al bloquear la acción del TNF-α, este medicamento contribuye a disminuir la respuesta inflamatoria exagerada que mantiene activa la enfermedad.





