En pacientes con artritis reumatoide, Aralen de 150 mg ejerce un efecto antiinflamatorio e inmunomodulador que ayuda a disminuir la inflamación crónica de las articulaciones. Esto puede traducirse en una reducción del dolor, menor rigidez matutina y una mejor respuesta funcional a lo largo del tiempo.
A diferencia de los analgésicos de acción rápida, actúa de forma gradual, por lo que sus beneficios suelen observarse tras varias semanas de tratamiento constante. Por esta razón, forma parte de los llamados fármacos modificadores de la enfermedad, utilizados para el manejo a largo plazo de la artritis reumatoide.



