Rebif NF actúa como un inmunomodulador, ayudando a regular la respuesta del sistema inmunológico. Su mecanismo de acción se orienta a disminuir los procesos inflamatorios que participan en el daño neurológico característico de la esclerosis múltiple.
El uso continuo de interferón beta-1A puede contribuir a reducir la frecuencia de las recaídas, disminuir la actividad inflamatoria y retrasar la progresión de la incapacidad. Estos efectos lo convierten en una opción terapéutica de largo plazo dentro del manejo integral de la enfermedad.

