Tykerb actúa al interferir con las proteínas HER2 y EGFR (receptores del factor de crecimiento epidérmico humano) que se localizan en la superficie de las células. Al inhibir su función, el medicamento ralentiza la proliferación de las células tumorales y contribuye a detener la progresión de la enfermedad.
Este mecanismo resulta especialmente eficaz en pacientes cuyos tumores presentan una alta expresión del receptor HER2, marcador asociado con tipos agresivos de cáncer de mama.
Así, cuando se pregunta para qué sirve Tykerb de 250 mg, la respuesta está en su capacidad de actuar directamente sobre las vías que promueven el crecimiento tumoral.


