La indometacina actúa inhibiendo las enzimas ciclooxigenasa (COX-1 y COX-2), responsables de la producción de prostaglandinas, sustancias involucradas en los procesos de inflamación, dolor y fiebre. Al reducir la síntesis de estas prostaglandinas, los supositorios ayudan a disminuir la inflamación y el dolor asociados a distintas afecciones musculoesqueléticas y reumáticas.









