El mecanismo de acción de la Milrinona se basa en la inhibición de la enzima fosfodiesterasa tipo III, lo que provoca un aumento de los niveles intracelulares de AMP cíclico (AMPc). Al elevarse el AMPc, se facilita la entrada de calcio a las células del músculo cardíaco, lo que resulta en una contracción más fuerte del corazón. Al mismo tiempo, en el músculo liso de los vasos sanguíneos, este efecto conduce a una relajación, generando vasodilatación periférica.
Estos dos efectos combinados —aumento de la contractilidad cardíaca y disminución de la resistencia vascular— permiten que el corazón trabaje con mayor eficacia, sin requerir un aumento significativo en el consumo de oxígeno, lo que es vital en pacientes críticos.





