La digoxina pertenece al grupo de los glucósidos cardíacos, medicamentos que actúan directamente sobre el tejido cardíaco. Su mecanismo combina dos efectos terapéuticos clave:
- Efecto inotrópico positivo: Aumenta la fuerza de contracción del miocardio, permitiendo que el corazón bombee más sangre con cada latido.
- Efecto cronotrópico negativo: Disminuye la velocidad de conducción eléctrica en el nodo auriculoventricular, lo que ayuda a mantener un ritmo cardíaco más lento y estable.
Gracias a esta acción dual, controla eficazmente las arritmias supraventriculares y mejora la calidad de vida de los pacientes con trastornos del ritmo cardíaco.








