Para comprender su efectividad, es importante conocer cómo actúa. La propafenona bloquea los canales de sodio en las células cardíacas, lo que disminuye la excitabilidad del tejido miocárdico. Al prolongar el periodo refractario, ayuda a prevenir la conducción rápida de impulsos anómalos, estabilizando el ritmo cardíaco y reduciendo la frecuencia de latidos irregulares. Este efecto es fundamental para mantener un ritmo sinusal constante.





